miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cipactli

El monstruo del planeta: Cipactli

En una de las leyendas nahuas (aztecas) del origen del universo, la Dualidad Tezcatlipoca (la muerte, la noche) y Quetzalcóatl (la vida, la luz, el día) originaron el mundo.
Antes de la Dualidad existía solo un océano primigenio, donde únicamente vivía el monstruo del planeta, Cipactli.
Tezcatlipoca ofreció su pie como señuelo, y el monstruo de la tierra emergió y se lo comió. Entonces, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl se apoderaron de él y lo extendieron para convertirlo en la tierra. Sus múltiples ojos se convirtieron en estanques y lagunas, y sus fosas nasales son las cuevas. Para resarcir el daño que le hicieron al monstruo de la tierra, Tezcatlipoca exige ofrendas humanas consistentes en dar de cada uno lo mejor de sí, alcanzando la trascendencía a través de la acción y la preservación de la naturaleza.